Desde el primer disparo supe
que no cabríamos
en un mundo sin gemidos,
inyección de adrenalina,
peligroso huir del sinsentido.
Eso que en vos se agita
ante mi ser intemperante,
también me invade al verte...
¿Desgracia o justicia
será nuestra suerte?
Ayer y mañana no existen,
sino este presente equivocado:
¿Qué licencia te permite
anclarte en mí con esos ojos,
bella criatura, exquisito pecado?
Triste el destino
de los besos marchitos
en el intento.
-“Jurame que no has vuelto a pensar en mí”
-Le dijo ella en un susurro-
- “Te pido discreción”
- Le dijo él en un lamento-.
IMAGEN Y TEXTO: Ana.