EL VUELO





Siempre oscilando entre quedarte o dejar una rama.
Siempre dejás la rama.
Nunca llegás antes de irte.
A veces creo… que está escrito en la palma de tu mano,
el destino de los dos.


  


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IMAGEN Y TEXTO: Ana.



ÚLTIMOS DESEOS


Quiero acostarme a mirar,
de perfil tu respiración,
habitar el nido de tu pecho,
y dejar bajo la cama la razón.

Quiero profanar con mis dedos,
las extensiones de tu piel,
creer que tengo derecho,
a vivir en tu mirada cruel.

Quiero usar la vista,
para beberme todo tu rostro inerte,
y que antes de hallar el verso perfecto,
me sorprenda gloriosa la muerte.



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IMAGEN Y TEXTO: Ana.

INTROSPECCIÓN




¿Hasta qué punto la depresión de Amanda era una cuestión orgánica? 
¿Existía en ella la fortaleza mental, la inspiración espiritual suficiente, para modificar positivamente este supuesto patrón biológico?


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IMAGEN Y TEXTO: Ana.


CONTRA LO ADVERSO



Amanda no asimilaba los mecanismos del tiempo.
Sus ansiedades eran la defensa contra la amenaza de lo incierto.
-Enemigo subrepticio su defensa.-
Amanda se acostumbró a creer que existía un alma, y que ésta era inmortal.
Su cuerpo representaba sólo un medio de aprendizaje.
Amanda creía que podría morir al día siguiente,
o incluso en el instante en que acababa de aceptar dicha probabilidad.
Confiaba en que el amor, es el milagro del sentido de la vida.
-¡Desventurada soñadora!, se quedó queriendo sola.-
Quería poblar de hijos el planeta, colmarlos de luz,
pero Amanda se declaraba estéril.
Amanda aguardaba ansiosa la llegada de su alma gemela,
mas su alma gemela era aún una promesa de evolución.
Amanda comenzó a sospechar que ya era un ser completo.
Amanda era dichosa: le hablaba al mar, y el mar le respondía.
Caminaba despacio, serena, de regreso a su responsabilidad existencial,
con una esperanza renovada.


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IMAGEN Y TEXTO: Ana.

RESURRECCIÓN


No me empujes a tu abismo
de flores secas
con ese rostro de nube espesa

Prefiero subirme al vuelo de la gaviota
y mirar desde lo alto
nuestras derrotas

No me hables con esa voz de ángel caído
ni me engañes
con tu aroma animal

Dame la llama verde del olvido
y llevate al hombro
lo que no se ha escrito

La memoria es un documento en blanco
donde escribe el Tiempo,
con sangre invisible.

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IMAGEN Y TEXTO: Ana.

INCONDICIONAL



Aquí se derrama la ruptura del silencio.
    Otra vez se encontró frente al desafío de su hermosura. Sus piernas se mantuvieron firmes, aferradas a la tierra como nunca antes. Ni un halo de su encanto infalible perturbó su sonrisa serena. Pero cada vez que él retorna a la intermitencia, no sin antes dejarle la marca indeleble de su indómita existencia, un vacío inabarcable la consume . Vuelven las horas lentas, el deseo se convierte en una vorágine imposible de contener, y  en el epicentro del desasosiego un enigma sin respuesta provoca su instinto asesino. Entre ellos ocurre el milagro: el amor y el deseo estallan en un solo grito. Toda la extensión de sus cuerpos  está diseñada para alcanzar la completitud en un  abrazo. ¿Cómo es posible que tanta simetría los separe por siempre?
    Ella elige el camino más tortuoso y lo perdona en nombre del amor; el absuelto se ama así mismo de manera olímpica, y le regala su mirada diáfana, del color de la miel, de sabor amargo; donde puede verse claramente, su pertenencia a sí mismo.


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RESIGNACIÓN


    Sabrán perdonar si alguna vez me dejare asfixiar por el peso de la impotencia. Sabrán entender, que una existencia atormentada por la sombra de un gigante, es una ilusión con fecha de caducidad.
    Porque yo estuve ahí, en ese instante, para captar esa porción de infierno que se escapó de sus ojos.

Firma: La enamorada de un novio de La Muerte. 



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IMAGEN Y TEXTO: Ana.

INDICIOS


Mi azar concluye ahí:
Cuando duele en los ojos
el instante a contraluz
de tu cercanía.

Todas son excusas,
argumentos encubiertos,
astucias pérfidas de la piel
para rozar tu lozanía.

Y cada vez como un rayo
horada mi sien
el enigma verde
de tu seducción expiatoria.

Dame un hilo
¡un indicio estelar!
una puntada inicial,
para tejer nuestra historia.


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IMAGEN Y TEXTO: Ana.

REMINISCENCIAS




En aquel entonces, el pasar de los días de Amanda estaba dominado por abstracciones. Consciente e inconscientemente, cada instante de existencia que dejaban sus pasos sobre la tierra, se hallaba impregnado de particulares reminiscencias. Lugares que juntos recorrieron, lugares donde nunca estuvieron pero sin embargo, les hubiera gustado conocer; lugares donde se sintió feliz tan sólo por recibir una noticia desde su lejanía, lugares donde lo pensó y lo sintió aún bajo su ausencia; caminos que en aparente soledad transitó con la sonrisa del enamorado, y otros, por donde ha quedado perdida alguna lágrima nacida del desprecio. Había noches en las que se resistía a entregarse al sueño, para no soñarlo. 


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IMAGEN Y TEXTO: Ana.

AUSENCIA ELOCUENTE



…Y antes de rendirse, Amanda pensó:
"Afuera llueve, pero no diluvia más que adentro mío. Sabía que no vendrías. De hecho, sólo vine para darme la razón."



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