DESALOJO - CONTRAPARTIDA


*

Pasé noches enteras buscando
motivos que no te hieran,
tierno ángel de alas tristes.
Como débil suicida sin convicción
imaginé tus labios, néctar del misterio,
y esas manos tuyas, siempre hambrientas,
arando la tierra infértil de mi corazón.
La hiena siempre gana, bestia dominante
me obliga a escarbar en tu pecho
con frías garras de filo ausente,
lo juro dulzura,  ¡quisiera salvarte!
Siento el peso en mis hombros profanos
tu renuncia me colma de tesoros
si pudiera evadirlos, evitarlos…
sin dolor la cuerda habrías soltado.
Me voy de mis manos
en este ir y venir por los escombros
soy sombra errante y perdida.

**

Ángel tierno de alas tristes
ahora tu vuelo
es mi partida.


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TEXTO: Ana.

DESALOJO


*

Tomá,
éste poquito que queda
también es tuyo.
¡Tomá, es tuyo!
siempre lo fue,
como el encanto del sol en invierno
cuando compensa en el rostro
el frío de las manos,
tuyo el perfume indeleble
de las mañanas inmortales,
la voz sugerente de la luna
mis puños cerrados
el hervor de mi sangre,
el beso imprudente
que dejaste vibrando
en mi hombro desnudo,
mi lágrima viva, liberada,
rodando callada
por tu espalda soberbia,
los ecos
que descascaran las paredes,
la magia
que hizo sus maletas,
las incontables estrellas
que atraviesan
tu sexo y el mío,
tuya la hermosura como espíritu
de lo cotidiano,
y este cuerpo lacerado, ultrajado
por el olvido de tus ojos.
Tuya, siempre,
la esencia muerta de una sonrisa
que feliz ignoraba,
la caja de secretos.
Tomá, es tuyo,
éste músculo obsoleto 
que juega ser reloj.

**

Mío sólo fue el descuido,
¡ciego instante de locura!
haberte dado la llave
sabiendo que la dejarías,
mirando a la intemperie.



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TEXTO: Ana.

SOLITARIA CERTIDUMBRE




La última mariposa va a morir.
¿Por qué nadie más puede verlo?
No digo que está muriendo,
digo que va a morir.




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TEXTO: Ana.

EGRESADA DEL SILENCIO

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Cuando Sofía decidió privarse del habla, lo hizo sin darse cuenta que venía practicando cierto mutismo hacía varios días. Ignoraba que muchas veces quedarse mudo no es una elección, sino una necesidad; y en el peor de los casos, una desgracia.
Casi monosilábica, se limitaba a responder sólo preguntas urgentes. “Sí, no, permiso, gracias”, fueron sus expresiones de guardia, el resto correspondía a la esfera de la gestualidad.
Cuantas menos palabras pronunciaba por día, tanto más agudo se volvía su sentido auditivo y visual. Llegando a la noche, el caudal de sus diálogos internos le producía una fatiga inusual.
Sofía no estaba triste, la tristeza era un lujo que había quedado muy atrás. Ella simplemente no quería dar, signos de existencia. ¿Un antojo, un capricho, una manifestación del horror? Conjeturas. Lo cierto es que a cada oportunidad de verbalización, desistía, como dominada por una fuerza superior. Cuando su entorno advirtió esta alteración etológica, la mujer se vio en situación de intervenir, improvisó que se hallaba muy bien y que estaba “practicando una suerte de retiro espiritual que la obligaba a evitar la conversación”. Nadie cuestionó nada. Nadie, nada. Y para ella fue todo mucho más fácil.
Pasó un buen tiempo y llegó el día de retornar. Lo hizo con una canción, cantó con voz alciónica. Prescindir del habla había sido una experiencia maravillosa, tan profunda como dolorosa.
Si existiera una Universidad del Silencio, Sofía se habría graduado con honores; portando un vestigio de lástima en los ojos, y un "Doctorado en Comprensión del Mundo".



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IMAGEN Y TEXTO: Ana.

"OTRA YO", DIJO ELLA.

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Otra vez estoy ahí: hecha flor en pleno otoño. Otra vez a punto de marchitarme, tras el último beso de su boca.
La calle está igual de mojada, parece que ha llovido. Hemos caminado casi toda la tarde, dejando retratos en ojos desconocidos. ¿Qué habrán visto?
Nos vamos acercando a la puerta y yo quiero amenguar el paso, tropezar, caer, desmayarme.  Pero llegamos, llegamos y vuelvo a sentir que no queda más espacio en blanco, que el libro está completo.
Sin embargo, cuento los pasos notando que algo ha cambiado… y soy yo, otra yo. Ésta vez no permito que dé la vuelta, o sí, pero lo nombro. Dos sílabas flotan, un suspiro  lo abraza. Su mirada me interroga y corro hasta alcanzarlo, hasta creer haberlo alcanzado. No lo pienso más, me acerco rozando la punta helada de su nariz, y aunque me sangren los labios le digo: -“Te amo, mi amor, me haces falta”.
Tal vez algún día recuerde su respuesta, si es que la hubo. No sé si fue un beso contra la pared o una caricia delicada; no sé si fueron palabras o un silencio hasta el otro día. Creo que nunca voy a saberlo, por lo general uno no recuerda los instantes en los que ha vuelto a nacer, sólo sabe que nació, que sigue vivo; como hoy, cuando desperté y él no estaba. No tuve tiempo de mirar las paredes desoladas,  me acerqué con esfuerzo al velador, y un pequeño trozo de papel me saludaba:

“Reina: esperame con el postre, yo me encargo de la cena.”


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IMAGEN Y TEXTO: Ana.

VISTIENDO OTROS CUERPOS



Bueno, no estábamos tan mal. No tan mal como se creía. Eran días de perfidias, de muerte del lenguaje.
Algo aún latía, no se sabía qué.
Yo no me arranqué las pieles, ni me senté a llorar en el umbral de la noche. Yo prendí una vela, al mejor estilo Confucio.
Eran días de apatía, de misterio.
El mar, por fortuna, nunca estuvo lejos; su oleaje espumoso, a veces violento, me devolvió un destello por cada parpadeo.
Un hombre gemía en otras orillas.
El dardo que su orgullo lanzó, hizo de anestesia. Fallida anestesia... me ahogué en gritos que sólo sonaron en mi cabeza, pero mi conciencia permaneció lúcida... como herida abierta esperando sal.
Asi que ví, olí, escuché; quedé en el suelo de cara al Infierno, y me reí, como si no fuera yo.



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IMAGEN Y TEXTO: Ana.

NRO. 36


 
Lunas de jade
son tus ojos a oscuras
entre mis besos.



Escrito sobre piel húmeda, 
18 de Abril 2011.


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TEXTO: Ana.

EL GRITO

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¿Por qué
ésta necesidad
de nombrar lo indescifrable,
despojada del costado benigno de la noche
caracol solitario entre las sábanas?

Irrumpe un grito visceral:
brota y revienta hasta vaciarme.
Liviandad orgánica,
dulce alivio transitorio,
la respuesta se hizo carne.



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 IMAGEN Y TEXTO: Ana.

SALVEDAD

.

Pareciera entonces
que la sonrisa va a quebrarse,
y la garganta muta de repente
en un río muerto...

Y uno vuelve a llenarse los pulmones
en un parpadeo que deja traslucir
el esfuerzo,
y sigue, y termina lo que empezó.

Pero yo:
tengo un sueño recurrente,
un sueño que me sueña.



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IMAGEN Y TEXTO: Ana. 

SONETO EN VELA



Cuando luce el insomnio sombras de vos;
tu cuerpo emerge en la penumbra,
la noche entre recuerdos alumbra,
el indiviso contorno de los dos.

Agazapada en tu piel me veo;
el latido de tu sangre me abriga,
perece dulcemente toda intriga,
y se oye el canto del Leteo.

¡Cuánta belleza hay en mi desvelo!
Puedo evocarte hasta olerte,
transformar el vacío en anhelo.

Sueño despierta en tu abrazo tibio
-aunque el azar me niegue esa suerte-
memoria nítida, feliz alivio.


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IMAGEN Y TEXTO: Ana.

DEL DECIR SÍ

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Llevar situaciones al absurdo
como parámetro de medición empírica
respecto a la magnitud de un hecho concreto,
suele ser un lastimoso consuelo
en tiempos difíciles.
Lo de carácter lastimoso
puede ser perdonado,
si la intención es
volver a levantarse.



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IMAGEN Y TEXTO: Ana.

NRO. 35



Trémula noche
el aire es diáfano
no hay peligro.



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TEXTO: Ana.

PÁRAMO


Miro, buscando
busco, busco
perforando el aire
como un lince hambriento.

Me miran, no quiero
si no son tus ojos
no quiero.

Buscando, me encuentro
cada tanto sabiendo
que no voy a verte.





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IMAGEN Y TEXTO: Ana. 
PIEZA MUSICAL: Gustavo Cerati - "Lago En El Cielo"

SINERGIA

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Cuando lo defectuoso se manifiesta
con cierta regularidad,
encarna in crescendo,
el género de lo perfecto.
Paradoja de la perfección
como resultado,
de imperfecciones consecutivas.



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IMAGEN Y TEXTO: Ana.

ACEPCIÓN


Libertad.
Sueños que trepan por la garganta
hasta dibujarse en una sonrisa.



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BOB MARLEY EN GRAFITO, AÑO 2007.

LATIDOS


22 de Abril. Viernes. 2011



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IMAGEN: Ana.
PIEZA MUSICAL: Ismael Serrano - "Tantas Cosas" 

ECOS DE OTOÑO


Una tarde más
no es un día que agoniza
perpetuándose en la piel,
es una noche que nace
entre ecos que despiertan.
Una tarde más,
bella transición de colores,
frío inquisidor.
Ya no sé qué decirle a mi boca,
cuando me pregunta por vos.





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IMAGEN Y TEXTO: Ana.
PIEZA MUSICAL: Jason Mraz - "Beautiful Mess"

ARTIFICIOS

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Las creencias que un sujeto tiene
sobre sí mismo,
son las que definen su comportamiento.
Para dejar de ser
lo que no se quiere,
basta con empezar a creer
de otra manera.


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IMAGEN Y TEXTO: Ana.

A OJOS CERRADOS


Bailemos,
el pasado está durmiendo.


 


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IMAGEN Y TEXTO: Ana.
PIEZA MUSICAL: Manuel Moreira - http://www.myspace.com/manuelmoreira

NRO. 34



Te guardo el sol
en un beso de abril
todo florece.



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IMAGEN Y TEXTO: Ana.