NI DIOS, NI BESTIA



Puede poseer el saber tantas veces quiera,
abarcar mentalmente mecanismos
de poderosa sabiduría.
Puede reconocerse y hablar con criterio
sobre lo exterior,
saberse a salvo del dominio de los demás.
Pero si le faltare el escalofrío
que asalta las vértebras rendidas,
el roce epidérmico que desprende
del suelo los pies...
tarde o temprano,
sucumbiría.



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IMAGEN Y TEXTO: Ana.

4 comentarios:

Frases celebres dijo...

uhhh y ahora. Creo que todos tenemos un poco de dios y un poco de bestias. hay que lograr la mezcla perfecta para no sucumbir tantas veces. besos

Isamonalisa dijo...

Me ha gustado la entrada.

La virtud está en el medio.


¡Un saludo!

A. dijo...

*Tom: El secreto está en el título. Las características citadas en el texto, hablan de un ser "humano, demasiado humano" [aprovecho a mencionar uno de los títulos literarios que ha marcado mi vida. =)] Este ser en cuestión; ni Bestia ni Dios, detuvo su andar, se bajó de la bicicleta, y fue en búsqueda del vital roce epidérmico. ¡Esperemos lo haya encontrado! =P


*Monalisa: Estoy tan de acuerdo con tu aporte como lo estaría el mismísmo Aristóteles ^_^
¡Saludos!

Ana.

El magnetista dijo...

Ni dios ni bestia, sólo hombre (pero mejor mujer, que sabe cuando ser diosa y cuando ser bestia: el hombre solo está limitado a ser bipedo)....

mi beso iba a decir niesztcheano..

el magnetista.