Te veo pasar Libertad,
con tu semblante provocador,
y aunque tus encantos prometan
fugaces instantes de inmortalidad,
no puedo evitar desconfiar
de tu verdadera existencia.
No te ofendas, Libertad,
¿Quién no quisiera andar
los infinitos caminos
por siempre de tu mano?
Elegir ésta realidad,
la que transcurre mientras respiro,
es renunciar a otras posibles.
¿Cómo puedo entonces
sentirte latir en mí,
si me condena la imposibilidad
de estar en todas partes?
Por ello te perdono el espejismo,
porque ante las restricciones
de la materia,
sos inocente.
Perdono tu engaño
y acepto el presente
como efecto exacto
de mi voluntad.
Te experimento plena
en mi esfera espiritual,
sólo así puedo amarte,
amarte sin sufrirte,

2 comentarios:
La Libertad que todos anhelamos poder notarla en tu cuerpo al volar, al sentir el aire y respirarla sin más. Un bello escrito mi querida Ana.
Un beso lindo e inmenso abrazo, feliz año, que tus sueños se puedan realizar.
La libertad está limitada por la realidad.
Entonces es cuando aparece la libertad de soñar.
Besos!!
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