OBSERVA-DOS

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Desfilan ante mí,
rostros animados
llenos de gracia,
manos enlazadas,
miradas sinceras.

Un brusco recuerdo
por fin me enajena,
y ahí nos veo…
en los ojos de otros.

Encimados,
disimulando pasiones, 
dos piezas de encastre
dormitando distancias
en el vagón de un tren.

Reacciono:
mis párpados despegan
y la soledad se aleja...
¿ella de mí,
o yo de ella?



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TEXTO: Ana.

5 comentarios:

El magnetista dijo...

La distancia de la soledad (no importa quien se mueva, si tú o ella) es siempre un gozo y una bienvenida.

Estarás sonriendo... y eso cuenta

mi beso

Frases celebres dijo...

Hermoso escrito, se vienen los recuerdos y revivimos momentos únicos en los cuales nos sentimos felices. La soledad podrá acompañarnos en un trecho del camino. Quizás el necesario para que estemos preparados a la lleguada de esa persona que enlece nuestra mano. Besos

Rosana Martí dijo...

Precioso mi querida amiga, no hay distancia si el corazón late cerca, ese amor que nos acompaña: en sueños, ilusiones, recuerdos o porque no fantasías.

Un lindo beso para ti e inmenso abrazo, feliz día.

TORO SALVAJE dijo...

La intentas alejar tú.
Pero es inútil.
Siempre vuelve.
Y da igual que estés acompañada.

Besos.

A. dijo...

* Magnetista: Sonrío. ^_^

* Tomás: Qué terrrrrnura!! =)

* Rosana, amiga: Perfecta visión, hay que permitirse jugar con la imaginación, y también con la memoria. =)

* Toro: Jaja. Sos genial. Besos. ^_^