-
He roto la ilusión del espacio. Estamos, entonces, mirándonos. Me acerco, te acaricio. Mientras nos recordamos, la distancia agoniza, y las bocas tocan al fin una dulce sinfonía. Tu mano derecha siembra llamas en mi espalda, húmeda, tierra virgen obra del deseo. De un vuelo te enfrento, y el juego de las simetrías comienza.
Como oleaje de luna llena, dejás esquirlas de tu vida en mis orillas, y yo exhalo… no sé si respiro, sólo sé que exhalo.
La primer estrella de la noche enciende a las demás; no le aflige ser la única, sino, la mejor. Así, afuera el cielo luce igual para todos, excepto para nosotros dos: ocupados en llegar hasta un lugar sin tiempo.
De pronto una gota, tal vez una lágrima; y cada tanto, una sonrisa.
¡Que la noche sea larga, que los cuerpos no se rindan! que el abrazo de mis piernas te lleve hasta el último rincón, que el ritmo nos eleve y luego una mirada baste para decírnoslo...
El invierno fue tan duro... tanto abrazo vacío...
Hoy la verdad es el sol, el calor, el polen, las auras claras, la serenidad.
Hoy la verdad es el sol, el calor, el polen, las auras claras, la serenidad.
En el retorno a nuestro núcleo, beso el latido de tus células frescas, exquisitas… y otra vez entrás en mí, y yo en vos... y todo se vuelve un espiral, en las cercanías del lunar que adorna tu cuello.
.
TEXTO: Ana.
PIEZA MUSICAL: Tchaikovsky, Concierto para violín 1er y 2do mov. - Por Waldo de los Ríos

4 comentarios:
"Como oleaje de luna llena, dejás
esquirlas de tu vida en mis orillas, y
yo exhalo…"
Hermoso texto.
Hola lobita, como siempre tuescriendo tan bonito.
me gusto.
besitos
Un portal, el lugar del encuentro donde todo vuelve a nacer.
mi beso
* Gracias, muchas, muchas gracias!!
Un beso a cada uno,
Ana.
Publicar un comentario