Ella mira la calle y quiere salir
andar, correr, escabullirse
en la noche infinita,
dejar por fin a la mujer cansada
y ser universal
de todos y de nadie,
sentir el viento en el rostro
y con una sonrisa implacable,
jugar a ser libre.
Dedicado a Deby, amiga entrañable.
IMAGEN Y TEXTO: Ana.

3 comentarios:
Hola!!
Me he sentido identificada con este poema! ^^
Besos!!
Ojala que pueda. Un beso!
No hay como sentir el viento en el rostro.
Magnífico.
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