AFLICCIÓN DE UN NEURÓTICO




Cerraba los ojos y evocando, murmuraba…

“Cuando el silencio asfixia. Cuando la soledad es un monstruo que provoca fiebre. Cuando la cabeza duele y el corazón se agita. Cuando las paredes se cansan de escuchar. Cuando sudan las manos. Cuando los ojos se ahogan. Cuando el único alter ego capaz de la empatía sanadora, no tiene posibilidad de clavarme sus pupilas. Cuando tengo miedo encapsulado. Cuando el tiempo pasa detenido, y las horas son signos de pregunta. Cuando siento tu aroma y te busco en el aire. Cuando no hay más opción que ser racional. Cuando no se entienden razones claras y se odia la inquebrantable verdad manifiesta. Cuando el presente es desperdiciado. Cuando un libro ya no es un amigo. Cuando un amigo ya no alivia la intranquilidad. Cuando gana la pereza al despertar. Cuando no hay motivos para descansar. Cuando las palabras son indiferentes...
...Cuando te vas."


*A Grisel, en sus horas grises.* 

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IMAGEN Y TEXTO: Ana. 

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Hermoso, pero fuerte. Me encanta tu estilo!

A. dijo...

¡Muchas gracias "Anónimo"! =)

ArleQo dijo...

Me costó terminar de leerlo,más bien me produjo miedo remontar esos sentimientos q siguen aun jovenes en mi presente y q supiste tan bien transcribir!brillante, te admiro

A. dijo...

"Esto también pasará". Tres palabras, que tienen fuerza mágica, si se repiten con convicción adentro de uno.
Gracias ArleQo, un gusto recibirte por acá.
¡Saludos! :)